Villa Muñecas: viven a los saltos, por  los disparos

Tienen miedo. Pero no a los robos. Lo que aterroriza a los vecinos de Villa Muñecas (a la altura de avenida Francisco de Aguirre al 3.000) es cuando ven ingresar en actitud sospechosa a jóvenes que no son del barrio, y detrás de ellos varios patrulleros policiales. "Entonces, se escuchan disparos. Yo me quedo mal, pienso que alguien que se está escapando puede entrar a casa y que de repente puede ocurrir una tragedia. Y están mis hijos aquí, indefensos", confiesa Margarita Montes.

Ella sí está preocupada. "Este barrio es inseguro, es oscuro y a veces no sabés quién es el que está caminando por las calles. Yo de noche no salgo", advierte la mujer, aunque reconoce que nunca sufrió un robo.

Detrás de un gigantesco basural que adorna una calle de tierra, desbordada de líquidos cloacales, está la precaria casa de Isolina Soria, de 24 años, madre de tres pequeños. "La inseguridad no es el mayor problema. Aquí a nosotros no nos van a robar nada, si no tenemos nada que nos roben. Aparte, las cosas de los otros en las villas se respetan. Nuestro drama es la falta de trabajo y la suciedad en la que vivimos", reclama.

A José Lobo no le da miedo caminar solo, de noche, por la villa. "Siento más temor cuando entra la Policía y empieza a buscar en todas las casas, y no sabés en qué momento se va a desatar la violencia", señala. También le da temor cuando se juntan grupos de jóvenes a tomar y a drogarse. "A veces se pelean, y algunos están armados; es un peligro", concluye.